Mi gran boda inglesa. Parte 2 – by SoryaPG

Y por fin llegó, el día de la boda, y sí, mis expectativas se vieron confirmadas, salvo la hermana de la novia que llevaba un modelo inspirado en los años 40, con pamela negra y guantes largos también negro y un traje rojo, las demás invitadas iban vestidas de “calle”.

Tenía cita a las 10:30 en una peluquería, iba con un poco de aprensión pues no sabía qué me encontraría ni si serían capaces de acertar con lo que quería, además tenía poca fe en mi ingles; mi novio dice que es excelente pero a veces la falta de confianza y los nervios me juegan malas pasadas y a pesar de estar haciéndolo bien, me viene el ramalazo y meto la pata hasta el cuello y termino hablando pesimamente…

He de reconocer que la peluquera conocía su trabajo y enseguida entendió lo que quería: un moño que no lo pareciera y que además aguantara hasta por lo menos hasta la salida de la iglesia… La verdad es que no perdí ni una horquilla a pesar de lo mucho que bailé esa noche.

Peinado

Para el maquillaje, opte por tonos naturales con los labios rosa…

Maquillaje

Y por fin el modelito al completo:

Yo 1 Yo 2

Los “selfies” no son lo mío así que os dejo algunas que hizo el fotógrafo oficial.

El peinado aguantó toda la noche, no así mis pobres pies, pero el vestido también quedaba divino con mis Converse Blancas…

Espejo 1

Y ahora el despelleje…

Las españolas en general cuando asistimos a una boda lo damos todo! Son pocas las ocasiones en las que nos podemos lucir y aprovechamos las circunstancias para sentirnos como las famosas que aparecen en las revistas.

Pero en el extranjero (no solo en el Reino Unido) no es el caso, parece un mero trámite y no ven la “necesidad” de ir “arreglá”

La dama de honor:

Dama de Honor

Algunas de las invitadas:

Invitada 2 Invitada 1 Invitada 4 Invitada 3

 

 

La hermana y la cuñada de la novia:

Cuñada FloresCuñada Rojo

El modelito rojo me lo pido para la próxima boda, me encantan las películas antiguas y creo que entonces los modistos ensalzaban la figura femenina y no como ahora que parece que diseñan pensando en “Drag Queens”.

En cuanto al resto, solo puedo decir que la comida fue pésima, la música genial (muchos clásicos de los años 80-90) pero nadie bailando – los ingleses no bailan y punto – y la ceremonia religiosa muy parecida a la nuestra, salvo que allí se espera que todo el mundo cante los salmos y la firma del registro se hace durante la ceremonia y no al final, y el cura era una mujer, aquí la foto con los novios…

NOVIOS

El cliente no siempre llama dos veces

cliente

Nosotros, sea como sea, al menos una vez al día nos posicionamos como clientes de algo o alguien. Así está establecida la sociedad en la que vivimos.

Por eso, y cada vez más, me paro a analizar de qué forma sería mejor un proceso en el que yo como “clienta” me sintiera satisfecha y no dudara en contratar o continuar adquiriendo productos y servicios con una cierta fidelidad.

Para mi, como cliente exigente que soy, la atención al cliente es fundamental y cuando recibo una mala atención cojo manía a ese negocio de tal manera que decido no volver.

Claro, esto a excepción de las compañías de telefonía, que muchas de ellas nos tienen agarrados de tal forma que aunque colgamos el teléfono renegando de su mala gestión, siempre volvemos porque, como en mi caso, sufrimos de su monopolización por algún motivo. En el mío porque en mi pueblo sólo hay buena cobertura con Movistar, así que “ajo y agua” como se suele decir.

¿Qué situaciones recientes me han hecho querer volver a comprar en ciertos negocios?

Una de ellas ha sido ir a una tienda Movistar con un móvil que no había comprado allí tan sólo para hacer un duplicado de tarjeta. La chica que me atiende no sólo me ayuda a instalarla sino que amablemente me explica cómo funciona mi nuevo móvil para traspasar contactos del antiguo y ella misma me hace la gestión.

Me quedo con la sensación de que este comercio está dispuesto a ayudarme con buena voluntad. Eso me hace tener ganas de volver y por supuesto garantiza mi fidelidad con la tienda (que no con la marca porque su atención telefónica es pésima).

Hace poco hice un pedido online a una tienda de productos para cabello afro. Esta tienda se llama Peinando Nubes.

Hago el pedido al mediodía y al día siguiente recibo la caja con mis productos bien embalados, en perfectas condiciones, con una tarjeta de visita dentro y con un pequeño detalle de unas horquillas para mi hija. Caigo en la cuenta de que antes de mi pedido he comentado que los productos son para mi hija y la persona que lo atiende no me regala algo para mí, lo hace para mi hija que es quien va a usar los productos al fin y al cabo.

¿Qué consigue esta tienda con esta atención rápida, cuidada y personalizada? Pues que cuando yo tenga que hacer otro pedido recurra a ellos sin dudarlo, porque me acuerdo de su nombre… porque me han tratado bien. Como si fuera la única persona que les compra.

Además, como me han tratado bien me tomo la molestia de mencionarlos en este post y, sin duda alguna, cuando alguien me pregunte por una tienda de sus características no dudaré en recomendarlos…. El boca a boca , oiga 🙂

Y ahora os cuento por qué no voy a volver a cierto Ahorra Más, al menos a su carnicería.

Os lo cuento con diálogo incluido para que sea más ameno.

  • Perdona, ¿estas hamburguesas de qué son?

  • Pues de carne, ¿de qué van a ser?

  • Ya…. me refiero a si son de ternera o de cerdo.

  • Pues son las de siempre….

  • Si… lo que ocurre es que es la primera vez que vengo, con lo cual no sé cómo las hacéis siempre.

  • Son de mezcla.

  • Vale, muchas gracias.

  • ¿Cuánto te pongo?

  • Déjalo, que hoy no me las voy a llevar.

Os podréis imaginar por qué no me las llevé, Supongo que no se trata de la empresa en concreto sino de un trabajador en particular que me ha dado una mala contestación en un momento dado, pero…. ¡qué queréis que os diga¡ Se me han quitado las ganas de volver con una tontería así.

¿Qué tal si cuidamos a nuestros clientes? ¿A los que nos dan de comer gracias a sus compras o visitas? No nos cuesta nada una sonrisa, una atención especial, una explicación, un trabajo bien hecho.

Quizás así nuestros negocios empiecen a ir un poquito mejor.